Nacido en Sevilla en 1956, su formación es tan sólida como ecléctica. Estudió piano, composición y dirección de orquesta, pero también cursó estudios de Medicina, lo que le otorga una visión humanista y analítica de su profesión.
Es uno de los compositores más prolíficos de España en el ámbito de la comunicación. Ha compuesto:
Sintonías de radio y TV: Es el autor de sintonías icónicas para Canal Sur, Radio Nacional de España (RNE) y diversos programas nacionales.
Bandas sonoras: Ha trabajado en música para cine, teatro y documentales, destacando su capacidad para crear atmósferas que conectan con el público masivo.
Publicidad: Ha firmado cientos de jingles para marcas de primer nivel, lo que explica su facilidad para crear melodías pegadizas y memorables.
Aunque su currículum es amplio, en Andalucía es una auténtica celebridad por renovar el género de la marcha procesional.
Innovación: Introdujo una orquestación más cercana a lo cinematográfico y sinfónico, aportando una "limpieza" de sonido muy característica.
Obras Clave: Además de Madre Hiniesta, destacan Azul y Plata, Candelaria, Esperanza de Vida (dedicada a los donantes de órganos) y Virgen de la Palma.
Arreglista: Es un reputado arreglista y productor musical, habiendo trabajado con artistas de la talla de Carlos Cano, María Jiménez o el Coro de la Hermandad del Rocío de Triana.
Su labor no se limita a la partitura, sino también a la defensa del sector cultural:
Ha desempeñado cargos de alta responsabilidad en la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores), siendo una figura clave en la gestión de derechos de propiedad intelectual en España.
Es académico de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría.
En resumen: Marvizón es un "arquitecto de melodías". Su éxito reside en saber aplicar la técnica académica del conservatorio a la sensibilidad popular, logrando que su música suene "clásica" pero moderna a la vez.
La obra dedicada a: María Santísima de la Hiniesta (Hermandad de la Hiniesta, Sevilla)
Compuesta en 1997, esta obra supuso una revolución en la música procesional de finales del siglo XX. Manuel Marvizón, con una formación que hibrida lo clásico con su experiencia en la producción musical y la publicidad, logró insuflar un aire de frescura y elegancia que refrescó el género sin perder la solemnidad requerida.
La marcha fue concebida para la Virgen de la Hiniesta Dolorosa, una imagen de profunda devoción en el barrio de San Julián en Sevilla.
Estilo: Se clasifica como una marcha de corte alegre o de "barrio", pero con una sofisticación armónica superior a la media. No busca el estruendo, sino la luz.
La Introducción: Comienza con una fanfarria de metales decidida pero brillante, que rápidamente da paso a una sección rítmica muy marcada, casi de "paso de palio" perfecto.
El Tema Principal: Es una melodía de carácter triunfal y noble. Marvizón utiliza aquí su capacidad para crear temas memorables que el espectador puede "cantar", algo propio de su estilo melódico.
El Trío: Es, sin duda, la parte más célebre de la obra. Es una sección lírica, de una dulzura extrema, donde la madera (clarinetes y flautas) toma el protagonismo. Tiene una elegancia que evoca la primavera sevillana y el caminar rítmico de un palio.
Madre Hiniesta no es solo una marcha dedicada a una hermandad específica; se ha convertido en un himno universal de la Semana Santa. Su éxito radica en el equilibrio: es lo suficientemente alegre para el caminar de un paso, pero posee una estructura musical tan sólida que es respetada por los puristas del género.
Curiosidad: Esta obra ayudó a consolidar el llamado "estilo Marvizón", caracterizado por una instrumentación impecable y un uso muy inteligente de los contrapuntos en los metales.