Este arreglo de Manuel Castrejón nos invita a un recorrido nostálgico por las décadas de los 80 y 90, los años en los que el pop en español alcanzó su mayor grado de creatividad y éxito comercial. A través de una estructura fluida, la obra rescata temas que nacieron en pequeños locales de Madrid y Valencia para terminar convirtiéndose en himnos coreados en estadios. La maestría de Castrejón reside en haber sabido traducir la frescura de los sintetizadores y las guitarras de la época al lenguaje noble y potente de los instrumentos de viento.