Hablar de la música de Olvido Gara "Alaska" es recorrer la banda sonora de la transformación social de España. Desde finales de los años 70, Alaska ha liderado formaciones fundamentales como Kaka de Luxe, Alaska y los Pegamoides, Alaska y Dinarama y Fangoria. Su figura representa la libertad, la vanguardia y la capacidad de reinventarse sin perder una identidad profundamente ligada al pop, al rock y a la música de baile.
La música de Alaska (especialmente en su etapa junto a Carlos Berlanga y Nacho Canut) se caracteriza por melodías directas, letras con un trasfondo existencialista disfrazado de frivolidad y una estética impecable. En una adaptación para banda, estas canciones abandonan las cajas de ritmos y los sintetizadores para cobrar una nueva vida orgánica.
Interpretar la música de Alaska en un contexto de banda sinfónica es un homenaje a la diversidad y la transgresión. Sus canciones han dejado de ser simples éxitos de radio para convertirse en "himnos de resistencia" y celebración de la diferencia. La potencia de una banda de música eleva estas composiciones, dotándolas de una solemnidad y una fuerza que invitan a la audiencia a participar activamente en el concierto. La música de Alaska es el puente perfecto entre la cultura popular y el rigor de la formación de banda, demostrando que un buen tema pop es capaz de resistir cualquier tipo de instrumentación sin perder su esencia.